Alp Karaaslan, Department of Neurosurgery, Sancaktepe Training and Research Hospital, Istanbul, Turkey
Objetivo: Evaluar los resultados de la estabilización vertebral tras fracturas traumáticas agudas toracolumbares. Métodos: Se evaluaron el mecanismo y la localización del trauma, los déficits neurológicos preoperatorios y posoperatorios, el nivel de estabilización, la mala posición de los tornillos, la fístula de líquido cefalorraquídeo, el desarrollo de infecciones posoperatorias, los hallazgos patológicos adicionales, los tiempos de movilización y las duraciones del seguimiento. Resultados: El estudio incluyó 55 pacientes. Las caídas fueron la principal causa de trauma (75%), L1 fue el sitio de fractura más común (30.9%), el tipo de fractura más frecuente fue A4 (61.8%) y T11-L3 fue el nivel estabilizado con mayor frecuencia (32.7%). La mala posición de los tornillos se observó en el 3.6% de los casos y la fístula de líquido cefalorraquídeo fue más común en los tipos B y C. La presencia de déficits neurológicos preoperatorios y tipo B, C de la clasificación TL AOSIS aumentó significativamente el riesgo de complicaciones neurológicas posoperatorias. El análisis univariado mostró que los déficits neurológicos preoperatorios (OR: 396; IC 95%: 22-6935; p < 0.001) tipo B (OR: 11.78; IC 95%: 1.88-73.58; p = 0.008) y tipo C (OR: 9.9; IC 95%: 1.31-74.73; p = 0.026) de TL AOSIS aumentaron significativamente el riesgo de déficits neurológicos posoperatorios. Conclusiones: Este estudio toma en consideración el fuerte impacto del déficit neurológico preoperatorio y la gravedad de la lesión con respecto a clasificaciones toracolumbares en resultados posoperatorios de pacientes sometidos a estabilización quirúrgica por fracturas traumáticas.
Palabras clave: Fractura traumática de columna. Fractura toracolumbar. Trauma.